Animales a los que una prótesis 3D les cambió la vida

Animales a los que una prótesis 3D les cambió la vida

Hasta la fecha las aplicaciones de la fabricación aditiva como medio productivo eran limitadas, y hoy día muchas empresas ven llegado el momento de preguntarse para qué puede servirles más allá de la oficina técnica. La popularización de las impresoras 3D de sobremesa ha sido una herramienta pedagógica importante al respecto.

La incorporación de la fabricación aditiva como medio de producción puede suponer, más allá de mejoras típicas, la transformación radical del modelo de negocio, de forma que se trata de algo estratégico por encima de los mandos de planta. Un ejemplo es la viabilización de productos de serie corta pero de alto valor añadido, protagonistas del éxito de muchas start-up que pasan por delante de empresas tradicionales. El cambio es irreversible y requiere la atención de nuestro tejido industrial, que si ha sabido superar la reciente crisis no tiene por qué descolgarse del cambio de paradigma que se avecina.

Hace mucho tiempo que se nos advierte de que la impresión 3D puede ser usada para hacer algo más que prototipos, y tecnologías con largo recorrido como la Sinterización Selectiva por Láser (SLS) permiten disponer de piezas válidas como producto final tanto en plástico como en metal.

Pero la realidad de nuestro entorno industrial nos hace ver que, hasta hace poco, solo en contados casos el uso de piezas impresas iba más allá de la consolidación de un diseño en la oficina técnica.

¿Qué ha cambiado en los últimos meses, entonces? Pues que se está fraguando el cambio cultural necesario para entender que la fabricación aditiva es una herramienta de carácter estratégico para ser aplicada en el proceso productivo.


La pierna ortopédica del gato Sprocket

Luego de ser atacado por un perro y perder la pata izquierda, su veterinario junto con el diseñador de Fullarton Pegg, utilizaron una impresora  3D para crearle una prótesis, que le protege y le sirve para apoyarse, sin la necesidad de generar presión,  eso le permitió volver a caminar.

Grecia, el tucán que recuperó su pico

Grecia era un tucán de Costa Rica que fue atacado y perdió más de la mitad de la parte superior de su pico, para estos animales una pieza clave, ya que además de ayudar a su alimentación y a vocalizar, también les ayuda a regular la temperatura de su cuerpo.

Por la brutalidad de su ataque, la gente viralizó lo ocurrido y consiguió fondos para crearle un nuevo pico. La impresión 3D fue la tecnología seleccionada para crear la nueva prótesis de Grecia, con la ayuda de este escáner 3D y el pico de otro tucán, consiguieron crearle a Grecia un pico que le permite hacer todas las funciones.

El caparazón de Fred

En Brasil se imprimió en 3D el primer caparazón de tortuga, “Fred” es el nombre de la tortuga que lo recibió, luego de perder el 85% en un incendio forestal. Por ello un grupo de voluntarios llamados “Avengers Animales” recrearon el caparazón con cuarenta fotos tomadas de tortugas saludables. Imprimieron su modelo 4 veces: cada pieza requirió 50 horas de impresión.

Utilizaron un fragmento de plástico para una máquina de impresión 3D y con la pieza correcta, el caparazón fue pintado por un artista de la zona, para generar más realismo.

París Sheldon el cangrejo ermitaño

Un cangrejo ermitaño que tras quedarse sin hogar, ocupó botellas o basura que se ajustara a sus necesidades. Debido a la vulnerabilidad de estos animales un grupo de empresas 3D, se juntaron para iniciar Project Shellter, dieron casa a estos pequeños crustáceos.

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