Motor con impresión 3D

Uno de los grandes beneficios de la impresión 3D es la llegada de la personalización en diferentes industria que antes era considerado impensable. Este tipo de desarrollos lo hemos visto ya como en la Dagger creada de Divergent o la Light Rider creada por Airbus. Ahora ha España ha visto también una oportunidad en las nuevas tecnologías.

Es aquí donde llegó Born y comenzó el desarrollo de un motor con impresión 3D, mediante la creación de diversas piezas con un gran complejidad y de forma más rápida. La empresa está utilizando una impresora 3D  para complementar las tecnologías que estaban utilizando hasta la fecha como el corte por láser, fresado CNC y fabricación artesanal.

 

Un motor con impresión 3D

 

La reducción de costes de esta nueva tecnología le ha permitido a la empresa probar diferentes procesos y diseños hasta haber conseguido su motor personalizado con impresión 3D. La tecnología ayudó también a esquivar varias limitaciones que tenían anteriormente en cuanto a diseño, permitiendo imprimir piezas en nylon, PET-G y ABS.

A pesar de que puedan utilizar las tecnologías 3D en más elementos de las motocicletas, BORN se enfoca en la impresión 3D únicamente de las partes en las que la fabricación aditiva aporta un beneficio claro, ya sea de peso o de coste.

La empresa catalana se dedican a producir motocicletas deconstruidas, ediciones limitadas y kits, por ello la reducción de costes es fundamental. Al imprimir en 3D una carcasa de tablero para un Honda CB25, las reducciones de costo y tiempo fueron increíbles: la pieza se podía imprimir en cinco u ocho horas a un costo de tan solo seis euros. La fabricación artesanal hubiese tomado  24 horas a un costo de 1.500 euros, mientras que el mecanizado tomaría dos o tres semanas a un costo de 250 euros por pieza.

Sin lugar a duda la utilización de las tecnologías 3D para el desarrollo de vehículos y de muchas otros elementos como el motor con impresión 3D o diferentes elementos en la industria supone un avance en cuanto a tiempo, no desperdicios y por supuesto menor coste de cada una de las piezas.