"Manos que miran" acerca el arte pictórico a personas con discapacidad visual

“Manos que miran” surgió como idea después de que una estudiante con discapacidad visual asistió a un museo de Montevideo y, como es usual en este tipo de lugares, no se le permitió tocar las pinturas.

Fue desarrollado por estudiantes de secundaria, con el apoyo del Centro de recursos para alumnos ciegos y con baja visión del Consejo de Educación Secundaria.

Se realizaron versiones de las obras de Joaquín Torres García con impresoras 3D. Cada color tiene una textura, y es tan simple como tocar con la mano izquierda la obra y con la derecha la tabla explicativa que indica en braile el nombre del color y la textura correspondiente. De esta forma, cada persona podrá elaborar en su imaginación cómo se ve estar pintura, teniendo así la posibilidad de disfrutar del arte pictórico al que generalmente no tienen acceso.